La vigilancia epidemiológica, en programas de erradicación, debe ser especialmente activa. Aquí se desea significar que no hay que esperar la
notificación de los casos, sino que hay que buscarlos activamente. Es un concepto implícito en la
definición de la vigilancia epidemiológica, sin embargo, no es parte de los procedimientos rutinarios. Se ha incorporado a la vigilancia
epidemiológica de la poliomielitis para enfatizar el estado de alerta y las estrategias y procedimientos más idóneos para la
detección oportuna de los casos. Es una estrategia esencial en la etapa de erradicación.
Tiene como propósito asegurar la mayor sensibilidad del sistema sin. menoscabo de la especificidad. Es decir, trata de detectar
todos los casos sospechosos y probables, para confirmar sólo aquellos debidos a poliomielitis.
Son múltiples las razones por las que un caso puede o no ser conocido e ingresar al registro nacional, en el algoritmo de la página siguiente se describen algunas de las principales. El
flujo que puede seguir una persona con poliomielitis paralítica, o parálisis flácida aguda, depende de factores difíciles de
controlar,.relacionados con aspectos socioeconómicos, educación, disponibilidad, acceso y aceptación de los servicios de salud; otros dependen de la organización y
coordinación de los recursos de salud y de la información del personal.
Para que un caso llegue a ser confirmado en el registro nacional, deben coincidir eventos y actividades perfectamente estructurados,
que conduzcan al paciente en la dirección indicada para su confirmación. Debe tenerse en cuenta que la presenciad e casos compatibles
implica deficiencias en el sistema de vigilancia
que no permitieron demostrar la etiología del cuadro
Las vías que conducen a la interrogante (?), es decir, a los casos que tienen mayor probabilidad de no ingresar al registro
nacional, nunca establecen contacto con alguna de las fuentes potenciales de información.
La clasificación final de otra parte de los casos, suponiendo que sean capturados por los servicios médicos y se notifiquen como
probables, está sujeta al estudio exhaustivo y al análisis cuidadoso de toda la información, en el algoritmo están marcados con ? ¥.
Existe una proporción no cuantificada de casos que, sin haber sido notificados como probables, y hayan o no acudido a un servicio
médico, son susceptibles de captarse y recuperarse a través de actividades especiales, en las fuentes de información
oficiales (£) o directamente en la población. Esto implica un flujo en el cual el servicio de salud acude a las fuentes y busca casos en
la comunidad, estos casos pueden recuperarse mediante la vigilancia epidemiológica activa.
Los casos no detectados por los métodos convencionales (? y £) pueden captarse
por estudios especiales, como las encuestas de cojera, búsqueda en establecimientos de salud o casa por casa.
Los establecimientos a los que con mayor frecuencia acuden los pacientes que presentan parálisis flácida aguda, son las unidades médicas
de segundo y tercer nivel de atención y los servicios de rehabilitación. Las unidades del primer nivel, que tambiéndeben notificar
inmediatamente, refieren estos pacientes a servicios
con mejores recursos.
Otras fuentes posibles de notificación son el sistema de vigilancia del paludismo, el simplificado de vigilancia epidemiológica, el
Instituto Nacional Indigenista, las PRODIAPS, las asociaciones médicas, los líderes y autoridades civiles y religiosas, las farmacias
y la comunidad misma. Estas fuentes, potenciales, se consultan sólo en la circunstancia del conocimiento de un caso probable y de riesgos
específicos.
Los procedimientos generales para la vigilancia epidemiológica activa son:
I. Regionalización
II. Selección de unidades para la búsqueda de casos
III. Búsqueda de casos
IV. Asignación de responsables y funciones
V. Información
VI. Supervisión y evaluación
I. Regionalización:
La delimitación geográfica deberá hacerse de manera que se ajuste a los modelos de organización de las instituciones sectoriales, asegure la
captación y procesamiento de información en forma oportuna, permitiendo además la supervisión periódica de las unidades.
El nivel que más favorece estas circunstancias es el de jurisdicción sanitaria.
II. Selección de unidades y servicios para la búsqueda de casos:
Se incluirán, sin excepción, todos los hospitales generales y pediátricos de segundo y tercer nivel de atención, las clínicas y servicios de
rehabilitación, las Oficianas del Registro Civil, en donde la búsqueda será continua y permanente, por los responsables de los servicios de
pediatría, neurología, infectología, cuidados intensivos, patología, rehabilitación, ortopedia, medicina preventiva y epidemiología. Los
servicios privados se incorporarán al sistema y, periódicamente, el coordinador jurisdiccional les preguntará sobre los diagnósticos de
parálisis o paresias flácidas agudas.
Conocida la presencia de un caso probable, deberán investigarse todas las unidades, incluyendo la búsqueda casa por casa. Se
indagará sobre la presencia de casos sospechosos o probables en los últimos seis meses. La vigilancia intensificada se mantendrá por espacio de
dos meses después del último caso conocido.
III. Búsqueda de casos:
La búsqueda intencionada de casos en las unidades requiere de diversos procedimientos. En general, las actividades deberán seguir la siguiente
secuencia:
a) Selección de las fuentes internas idóneas en las unidades. Es necesario consultar diferentes registros y servicios, por ejemplo: registros de
ingresos y egresos, registros de defunciones, registros de consulta externa y urgencias, jefes de servicio
(pediatría, infectología, neurología, cuidados intensivos, ortopedia, patología, rehabilitación, medicina
preventiva y epidemiología). El encargado de la vigilancia de la unidad deberá recabar, todos los días, la información de todos ellos.
b)Elección de los expedientes de casos pediátricos que cursan con parálisis flácida aguda. Las definiciones de caso propuestas por la
Organización Panamericana de la Salud y adoptadas por el sistema de vigilancia nacional deben ser conocidas y manejadas adecuadamente
para la detección de casos probables, evitando dejar de lado los cuadros susceptibles de investigación.
Por consiguiente selecciónense los expedientes con los diagnósticos de:
• Poliomielitis paralítica (polio, poliomielitis anterior aguda).
• Síndrome de neurona motora Inferior.
• Síndrome de Guillain-Barré y polirradiculoneuritis.
• Infección por enterovirus que cursa con parálisis.
• Meningitis, meningoencefalitis y encefalitis, de cualquier etiología con parálisis.
• Mielitis transversa.
• Polineuritis y neuritis (con parálisis o paresia).
• Neuritis traumática.
• Miopatlas.
• Intoxicación por Karwinskia humboldtiana.
• Otras intoxicaciones que cursan con parálisis (metales pesados, medicamentos, plaguicidas, etc.)
• Otros trastornos neurológicos y parálisis no explicadas, excepto todos aquellos de origen claramente traumático.
Al realizar la búsqueda de casos, se llenará la forma VEA 1/87 para control de expedientes y diagnósticos revisados
(anexos).
c) Estudio detallado de los expedientes
seleccionados, con el propósito de determinar si corresponden a la definición de caso, y clasificarlos como probables o no. Si es descartado, deberá especificarse en la forma VEA 1/87. Si cumple
con los criterios de caso probable, se llenará
la forma de Estudio Epidemiológico de Caso y se iniciarán las acciones de seguimiento y control, según lo normado en este manual. En
algunas ocasiones la información del expediente podrá permitir la clasificación definitiva, sin embargo es conveniente ratificar la información
al localizar al paciente.
d)Al identificar un caso probable o confirmado se deberá proceder a la notificación, localización del domicilio, estudio clínico y
epidemíológíco, toma y envío de muestras, visitas semanales, estudios especiales, etc. Al finalizar el estudio y seguimiento se concluirá el expediente.
e)En el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de Mortalidad o el Registro Civil, las acciones se enfocan a detectar los diagnósticos
compatibles con parálisis flácidas agudas en las actas y certificados de defunción y a obtener la información disponible (nombre, domicilio, edad, sexo, fecha de
la defunción, médico que certificó la defunción, etc.), a partir de la que se inicia la investigación.
IV. Asignación de responsables y funciones:
De acuerdo con el modelo de organización institucional deberá designarse un encargado de la operación, supervisión y evaluación del sistema. En
los servicios de salud de los gobiernos de los estados y en el D.F.: el epidemiólogo estatal y el jurisdiccional; y en
los de Seguridad Social: el epidemiólogo delegacional y el de hospitales y clínicas. Sus principales funciones serán:
a) Establecer contacto con los responsables de la vigilancia en las unidades de información.
b)Incorporarlos al sistema.
c) Mantener comunicación al menos una vez por semana para indagar casos.
d) Realizar la supervisión y evaluación periódica, personalmente, en las unidades a su cargo al menos cada mes.
Los establecimientos de atención a población abierta tendrán también un responsable del sistema que se encargará de la indagación
permanente de casos probables dentro de la unidad.
Debe asegurarse que todos los casos sospechosos sean detectados. Es indispensable la participación de los jefes de servicios de:
medicina preventiva, epidemiología, infectología, pediatría, neurología, rehabilitación, unidad de cuidados intensivos, urgencias y ortopedia de los hospitales.
V. Información:
Definir el procedimiento y calendarización de la información.
a) Inmediata: de casos sospechosos o probables al nivel inmediato superior del establecimiento.
b) Semanalmente: se debe informar si se presentaron o no casos: De los establecimientos a la delegación o jurisdicción, por teléfono los
lunes; de las jurisdicciones y delegaciones al nivel estatal, por teléfono los martes; el epidemiólogo estatal, a
la Dirección General de Epidemiología, por télex, teléfono, telefax o telégrafo, los miércoles.
La comunicación semanal se refiere a los resultados de la búsqueda activa de casos en las unidades, en la semana
anterior; no substituye a la notificación inmediata cuando se descubren casos probables. El informe mensual de casos sospechosos no sustituye a la
comunicación semanal de vigilancia epidemiológica activa.
VI. Supervisión y evaluación:
Los coordinadores jurisdiccionales de la vigilancia de la poliomielitis realizarán una visita en coordinación con los epidemiólogos
regionales, al menos cada tres meses, a todas las unidades. En este periodo valorarán cuáles deben ser incluidas en su supervisión.
Se llevará un registro semanal de notificantes, en la forma VEA 2/87, en la jurisdicción y en el Estado.
El resultado de las visitas a las unidades se resumirá en
la forma VEA 3/87 y se enviará a los niveles superiores y a la Dirección General de Epidemiología.
Los responsables de los niveles estatal y nacional, y los epidemiólogos regionales visitarán unidades seleccionadas al azar o donde
se detecten problemas.
Se mantendrá un registro permanente de las unidades que forman parte del sistema y de otros usuarios del Manual Normativo.
Se asegurará que todas las unidades administrativas y de atención médica que conforman el sistema reciban periódicamente un
ejemplar del Boletín Poliomielitis y otras enfermedades prevenibles por vacunación.
La Dirección General de Epidemiología diseñará y coordinará la aplicación de sistemas alternativos de información, cuando sea
necesario.
OTROS ASPECTOS DE LA VIGILANCIA
EPIDEMIOLÓGICA DE PFA
A cinco años del inicio del programa de erradicación los resultados son sorprendentes, desde 1987 no se han demostrado casos por poliovirus I y
II en el país y el serotipo III se ha limitado a algunas zonas muy restringidas de la costa del Pacifico.
En noviembre de 1991, han transcurrido más de 12 meses sin confirmarse ningún caso de poliomielitis en el territorio
nacional.
Esto significa un éxito importante pero parcial, en la prevención y control del padecimiento y requiere reforzar y mantener
coberturas óptimas de vacunación.
Por su parte, el sistema de vigilancia epidemiológica también requiere de un esfuerzo extraordinario para detectar todos los casos
de PFA y estudiarlos en forma oportuna y adecuada. Además, como parte de los requisitos para la certificación de la erradicación, se deben
implementar una serie de actividades que aseguren la participación efectiva de todas las fuentes de información, el estudio
intensivo de todos los casos y la demostración de que el poliovirus salvaje no está presente en el territorio nacional, tanto por la ausencia de casos como
al demostrar su ausencia en el ambiente.
Algunas de estas acciones específicas ya se venían desarrollando en nuestro país desde hace tiempo, otras deberán iniciarse a corto
o mediano plazo, según la disponibilidad de las técnicas y recursos necesarios. A continuación se especifican los lineamientos de
los procedimientos adicionales de vigilancia.
Subsistemas de notificación semanal:
El disponer de información confiable y oportuna es la base de todo sistema de vigilancia; en particular en un programa de
erradicación es indispensable contar con la máxima sensibilidad; en este caso la sensibilidad está determinada por la participación de todas las fuentes potenciales
de información. Además del sistema rutinario de vigilancia epidemiológica, se cuenta con subsistemas específicos de notificación de PFA, en el
cual se han agregado otros padecimientos como tétanos neonatal (TNN), cólera, meningitis tuberculoso y otros en áreas específicas.
RED DE NOTIFICACIÓN NEGATIVA SEMANAL
La red está conformada por todas las unidades médicas del Sistema Nacional de Salud, incluyendo el sector privado, las cuales deben informar
cada semana y por escrito la presencia o no de casos de PFA. El número de unidades registradas a la fecha es de cerca de 12 000 mi
RED DE UNIDADES PRIORITARIAS
En este subsistema se incluyen las unidades médicas de segundo y tercer nivel de atención y los centros de rehabitación más importantes del
país, se incluye además la captura de información sobre mortalidad a través del sistema de vigilancia de mortalidad o
las Oficinas del Registro Civil; actualmente está conformada por más de 420 fuentes de información que notifican cada semana la presencia o no
de casos a las jurisdicciones sanitarias, éstas a su vez concentran la información y la envían al nivel estatal, el que informa cada
semana a la Coordinación Nacional.
En el reporte semanal debe incluirse información sobre PFA, TNN y meningitis tuberculoso. La información de la Red de notificación
negativa semanal se desglosa por institución y nivel de atención, señalando el total de unidades notificantes y las que notifican la semana
correspondiente; para la Red de Unidades Prioritarias deberá indicarse el total de unidades notificantes, el número de
unidades que notificó en la semana y el nombre de las unidades que no notificaron. La Red de notificación negativa incluye a las
unidades prioritarias, sin embargo, debe especificarse la información de ambas.
Las redes deben notificarse por separado, en un mismo fax, el día martes a la Coordinación Nacional o a más tardar a las 12:00
horas del día miércoles, para asegurar su inclusión en el boletín semanal de PFA.
COMITÉS CONSULTIVOS PARA LA VIGILANCLA EPIDEMIOLÓGICA DE PFA Y OTRAS
ENFERMEDADES PREVENIBLES POR VACUNACIÓN:
Existe un comité a nivel nacional y en la mayor parte de las entidades federativas; tienen como propósitos fundamentales: a) apoyar la
actualización de normas y procedimientos de vigilancia epidemiológica, b) apoyar el estudio de casos y situaciones especiales y c)
promover la vigilancia epidemiológica de este grupo de enfermedades.
El Comité Nacional ha tenido una participación relevante en el diseño y ejecución de los lineamientos de vigilancia, sus
observaciones y propuestas han determinado los aspectos básicos del sistema incluso a nivel continental. El Apoyo de los comités en el estudio
y clasificación de los casos es fundamental para mantener un nivel de excelencia en el diagnóstico y la mayor especificidad del
sistema.
PROGRAMA ACELERADO DE VIGILANCIA Y CONTROL DE
ENFERMEDADES PREVENIBLES POR VACUNACION:
Integrado por once epidemiólogos regionales distribuidos en diez regiones epidemiológicas, cuyas funciones principales son:
• Coordinar y apoyar el estudio de casos, brotes y situaciones de emergencia.
• Participar en la coordinación de las acciones de control, de acuerdo a las indicaciones del CONAVA.
• Apoyar, supervisar y evaluar el sistema de vigilancia epidemiológica. Colaborar en la gestión general del sistema de vigilancia epidemiológica.
Las acciones de los epidemiólogos regionales son esenciales para determinar las deficiencias en el sistema y proponer las medidas
correctivas necesarias. Su campo de actividades se ha ido ampliando paulatinamente, en un principio se dirigía exclusivamente a la
vigilancia de PFA, ahora incluye el TNN meningitis tuberculoso, sarampión y otras prevenibles por vacunación, así como padecimientos y estudios
específicos.
PROGRAMA DE MONITOREO AMBIENTAL DE POLIOVIRUS:
En la actualidad, el sistema de vigilancia no puede limitarse a conocer la presencia del poliovirus salvaje a través de la presentación de casos
de poliomielitis paralítica, es necesario demostrar su presencia en el ambiente para dirigir oportunamente las acciones de control.
Por otro lado, este es otro de los requisitos para la obtención de la certificación de la erradicación.
En este campo, se han realizado estudios para determinar la presencia de poliovirus en heces de niños menores de cinco años en
áreas de alto riesgo.
Este procedimiento tiene ciertas limitaciones, especialmente por la probabilidad (desconocida) de detectar poliovirus en la
población infantil, a pesar de que se encuentre circulando en el área, además el procesamiento en el laboratorio es lento, con lo que se pierde el sentido de vigilancia.
A corto plazo se contará en el INDRE con la técnica de reacción en cadena de polimerasa (PCR), la cual permite detectar una
partícula viral en cinco litros de agua y por tanto tiene la sensibilidad necesaria para realizar estudios de monitoreo ambiental en aguas de drenaje o en grandes
cantidades de muestras de heces, disponiendo de resultados en usos cuantos días. Esta técnica es la elegida en estudios de esta naturaleza. La
selección de áreas de riesgo para la aplicacion de esta técnica y los procedimientos para la toma de muestras se manejarán individualmente
en la Coordinación Nacional.
Es importante señalar que en todas las actividades de vigilancia epidemiológica, la responsabilidad directa recae en el personal
del nivel estatal, jurisdiccional y local. Los subsistemas de información, programas y comités que se mencionan en este capítulo apoyan al sistema en
general, pero no son responsables directos del desarrollo de las actividades.
ESPECTRO CLÍNICO DE LA POLIOMIELITIS
La poliomielitis es una enfermedad viral que se caracteriza por evolución hacia diversas formas. La más evidente es la paralítica, que afecta el
sistema nervioso a distintos niveles; sin embargo, la mayor parte de los casos son asintomáticos o con cuadros clínicos inespecíficos,
Por lo que la vigilancia se basa fundamentalmente en las formas paralíticas y la incidencia de las infecciones y circulación viral sólo se puede
conocer por medio de estudios especiales.
El período de incubación varía de 3 a 35 días, pero el más frecuente oscila entre 7 y 14. En todos los casos hay viremia. El virus
puede aislarse en heces desde dos semanas antes de la parálisis hasta 3 a 6 semanas después; de faringe y LCR generalmente sólo durante la fase aguda.
La etapa de mayor inefectividad es en los últimos días del período de incubación y los primeros días de la fase aguda y se
prolonga mientras se eliminan virus en las heces.
En condiciones normales, toda infección por virus de la poliomielitis provoca una respuesta de inmunidad, capaz de proteger contra
infecciones subsecuentes del mismo serotipo. Los anticuerpos neutralizantes persisten por toda la vida y los de fijación de complemento de uno a cinco años.
• Infección inaparente: Es la forma que se presenta en la mayor parte de las infecciones por
virus de la poliomielitis, no existen signos ni síntomas de la enfermedad. Ocurre en el 90 y 95% de las infecciones.
• Poliomielitis
abortiva: Se presenta con manifestaciones clínicas
inespecíficas, sin evidencia de infección en el sistema nervioso. Frecuentemente se limita a un cuadro de vías aéreas superiores o del tracto gastrointestinal, con fiebre moderada, cefalea y
ataque leve al estado general; su duración
• es de 2 a 3 días y no ocurren complicaciones ni secuelas; el LCR es normal. Se desarrolla en el 4 a 8 por ciento de las infecciones.
• Poliomielitis no
paralítica: Después de un cuadro de poliomielitis
abortiva hay un período de remisión de 3 o 4 días y reaparecen las manifestaciones descritas, agregándose fiebre superior a 38°C, mialgias y postración, puede o no haber datos de meningitis con
náusea, vómito, rigidez de nuca y
• de espalda y signos de irritación meníngea. El LCR puede presentar las características de una meningitis aséptica o ser normal, se puede encontrar
leucocitosis moderada, hasta de 15 000 en la primera semana. El cuadro puede durar hasta dos semanas, sin embargo la recuperación es completa
• sin evidencia de daño neurológico o secuelas. Ocurre en el 1 al 2 por ciento.
• Poliomielitis paralítica: Puede presentarse en forma brusca o bien 2 o 4 días
después de haber remitido alguno de los cuadros descritos, reaparece la sintomatología con mayor intensidad y se hacen evidentes los trastornos motores, que se instalan en menos de cinco días; la
curva difásica
• de la fiebre (dos elevaciones en el curso de unos días) es casi patognomónica, con frecuencia hay mialgias intensas. El sitio de la parálisis depende del
nivel de afectación: espinal (lumbar, torácico, cervical); bulbar (centros cardiorespiratorios y nervios craneales) y encefalitis poliomielítica
• paralítica y no paralítica (encefalitis difusa, encefalitis localizada, poliomielitis cerebelosa, y combinación con la poliomielitis
bulbar y espinal).
La parálisis se instala en forma aguda, entre 24 y 48 horas, después de ese tiempo ya no progresa, sin embargo el Grupo Asesor del
Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI) de la OPS, recomienda considerar un plazo de 5 días (el grupo europeo similar, lo limita a 3 días:
European Advisory Group on the WHO Expanded Program on Inmunization
(EPI). Report on a WHO meeting. Copenhagen, 10 - 12 September, 1986. )
Las lesiones espinales afectan las astas anteriores de la médula (neuronas motoras), se presenta parálisis o paresia flácida,
atrófica, asimétrica, estacionaria, con reflejos osteotendinosos y tono muscular disminuidos o abolidos, la sensibilidad es normal.
En la parálisis espinal se afectan uno o varios miembros (aproximadamente en el 70% sólo inferiores), por lo general se
afectan grupos musculares en forma segmentaría y próximos al tronco. En cerca del 20% de los casos hay trastornos transitorios de esfínteres anal o vesical.
En la poliomielitis bulbar se lesionan los centros cardiorrespiratorios y pares craneales. A nivel cardiovascular puede haber
alteraciones de la presión arterial, arritmia, edema pulmonar, insuficiencia cardiaca y estado de choque. La alteración de los centros respiratorios se manifiesta por
insuficiencia respiratoria de severidad variable con taquipnea, respiración irregular y cianosis. Los pares craneales más afectados son el V,
VII, IX, X, XI y XII, lo que provoca parálisis facial, alteraciones de la fonación, deglución y control de secreciones bucofaríngeas, regurgitación
y broncoaspiración; si afecta los músculos de movimientos oculares (pares III, IV y VI) puede haber oftalmoplejía y
estrabismo. La afectación de pares craneales se presenta aproximadamente en el 10% de los casos paralíticos y puede ser la única manifestación de la enfermedad.
Sin embargo estos datos son discutibles.
En el encéfalo hay alteraciones con diversas localizaciones y sintomatología variable. La localización puede ser en área
precentral, tálamo, hipotálamo, formación reticular, tubérculos cuadrigéminos o cerebelo, pudiendo presentarse trastornos de la
conciencia, de la visión, convulsiones, ataxia y parálisis del tipo síndrome de neurona motora superior, que pueden confundir el
diagnóstico o bien enmascarar trastornos inferiores.
El LCR es normal o semeja una meningitis aséptica o presenta pleocitosis desde el primer día (cifra normal:
5/mm3 todos linfocitos) alcanza su máximo al primero o segundo
día, casi nunca rebasa las 400 células por mm3, la mitad de los
casos no pasan de100 y en la otra mitad
oscilan entre 100 a 250, con predominio de polimorfonucleares en un 70% al fin de la primera semana 100% de los leucocitos del LCR son
mononucleares, las proteínas se elevan ligeramente, 50-75 mgs (cifras normales: Lumbar 14-45 mgs/ml, cisternal: 10-20 mg/ml, ventricular: 1-15 mg/ml,
<10% del total es globulina gamma) y guardan paralelismo con los leucocitos, disminuyen al décimo día y se
elevan de nuevo a la tercera o cuarta semanas. La glucosa puede estar normal o aumentada (normal: 44-100 mg/100 ml).
Las alteraciones electrofisiológicas se caracterizan por datos de denervación a nivel medular, y velocidad de conducción
nerviosa normal, son característicos los potenciales gigantes de denervación, después de la tercerasemana.
Por lo general, hay daño neurológico y
secuelas permanentes de diverso grado, aunque una pequeña proporción puede tener recuperación clínica total al cabo de unos meses, pero persisten las alteraciones electrofisiológicas.
Esta forma clínica ocurre entre el 0.1 y el 1% de las infecciones.
Criterios para el diagnóstico
diferencial de poliomielitis
EXPLORACIÓN NEUROLÓGICA
Es frecuente que los casos de PFA acudan o sean referidos a hospitales de segundo o tercer nivel de atención, donde se cuenta con personal más
calificado y con material y equipo que facilite su estudio, el diagnóstico y tratamiento. Sin embargo, en ocasiones los pacientes no
acuden a atención médica especializada o no se dispone de recursos de laboratorio y gabinete, sumado a que son pocas las unidades que cuentan
con servicio de rehabilitación que permita hacer el seguimiento idóneo del enfermo.
Por otro lado, no siempre es posible obtener el apoyo de un especialista, por lo que el responsable del estudio clínico y
epidemiológico del caso a menudo debe realizar personalmente la valoración neurológica y discutir los hallazgos y características de los pacientes.
En esta sección se establecen los criterios básicos para la exploración neurológica, que puede hacer cualquier médico o personal
entrenado, con el objeto de captar información sistemática y homogénea de la presentación y evolución clínica de la enfermedad, indicando
los aspectos en los que la valoración es dudosa.
La exploración neurológica inadecuada lleva a interpretaciones erróneas por lo que se requiere la mayor atención y objetividad por
parte del explorador. En niños pequeños es especialmente difícil la evaluación de la sensibilidad y la fuerza muscular, la diferenciación entre
normal y anormal es, en ocasiones, imposible, aún con la ayuda de estudios especiales. Por este motivo en los registros solamente serán anotados
los datos de los cuales se tiene absoluta seguridad.
La exploración requiere de un mínimo de instrumentos médicos que permitan disminuir la subjetividad de las apreciaciones. Para
medir la sensibilidad es preciso tener a la mano un objeto con punta y una superficie suave, objetos fríos y calientes y, de mucha conveniencia, un diapasón
para valorar la sensibilidad profunda. Para estudiar los reflejos, se debe utilizar un martillo de reflejos, evitando objetos
improvisados y para medir la masa muscular es necesaria una cinta métrica, graduada en milímetros.
La exploración debe ser sistemática, en forma secuencial (de pies a cabeza por ejemplo) y de manera comparativa (simétrica) en cada
segmento del hemicuerpo.
Las esferas de la exploración neurológica importantes para el estudio de un caso probable de poliomielitis pueden esquematizarse de
la manera siguiente:
• Exploración de pares craneales
• Sistema motor:
a) masa
b) tono
c) fuerza y movimiento
d) reflejos
• Sensibilidad
• Signos meníngeos
PARES CRANEALES:
Los procedimientos para la exploración de los pares craneales son similares a los de la exploración neurológica general. Se mencionan a
continuación los aspectos más importantes de la exploración sensitiva y motora de los pares que, con mayor frecuencia, se afectan en la poliomielitis:
PAR:
III. Motor ocular común: su lesión se manifiesta por ptosis palpebral o disminución de la fuerza en el párpado; inerva los músculos
ciliares, determinando la forma, tamaño, simetría del iris y la posición y reflejos de la pupila (fotomotor, motomotor y consensual).
IV Patético: ausencia del movimiento del ojo hacia adentro y abajo.
V Trigémino: se pide al paciente que presione las mandíbulas (mordiendo un abatelenguas), que mueva lateralmente la mandíbula y se palpa
la contracción de los músculos temporal y masetero. Sensibilidad a la cara y mucosas, reflejos corneal y maseterino.
VI. Motor ocular externo: se observa desviación del ojo hacia adentro y el paciente tiene imposibilidad para mover el ojo hacia afuera.
Por lo general, los movimientos oculares (pares III, IV y VI) se exploran por confrontación examinador-paciente y, asimismo, los campos visuales.
VII. Facial: proporciona ramas motoras a todos los músculos de la cara; se puede observar asimetría; se explora observando las
gesticulaciones del paciente, solicitándole que ponga la cara en reposo, que enseñe los dientes, que silbe, que apriete los
dientes, que apriete los ojos, que eleve las cejas, que infle los carrillos; incluye también el reflejo interciliar.
La rama sensitiva inerva los dos tercios anteriores de la lengua, que se explora aplicando líquidos de diversos sabores, en cada mitad
de la lengua
IX y X.Glosofaríngeo y Vago: inervan la laringe, la faringe y el paladar blando. Se puede observar el movimiento y ubicación de la úvula
y el paladar simulando el bostezo, observar ronquera o disfonía.
XI. Espinal: inerva el esternocleidomastoideo y el trapecio. Se explora la fuerza y el tono de cuello y hombros, simetría de la cintura
escapular.
XII. Motor de la lengua: inervación motora de la lengua, interviene en la fuerza, posición y movimientos de la lengua. Observar
fasciculaciones o desviación de la lengua en reposo y resistencia a un abatelenguas.
Los pares IX, X y XII determinan el mecanismo de la deglución.
SISTEMA MOTOR
Masa muscular: Se mide el volumen, requiere una estandarización por mediciones repetidas teniendo cuidado de que se haga en el mismo nivel en cada extremidad, por lo
que se recomienda hacer una medición de referencia a partir de alguna de las articulaciones
inmediatas; es importante comparar desde el periodo agudo hasta los 60 días.
Tono
muscular: El tono, dado por la tensión del músculo en reposo, se mide por la resistencia pasiva
al movimiento. Se explora por palpación, determinando la consistencia del músculo y observando la resistencia al movimiento en flexión-extensión, supinación-pronación.
Fuerza y movimiento: Marcha: Incluye la observación de actitud, conformación, posiciones anormales y la
marcha en sí; en niños pequeños puede ser sustituida por la valoración de la motilidad espontánea. Indica fuerza muscular y alteraciones a otros niveles, como tono y trastornos
cerebelosos.
Se recomienda incluir marcha normal, de puntas, de talones, de "cojito", "punta-talón" y correr. Se debe tener en cuenta que
el niño brinca mejor con la pierna de su "lateralidad", es decir, con la pierna derecha si es diestro.
Movilidad de grupos musculares específicos: Debe incluir los movimientos espontáneos de todas las articulaciones,
flexión-extensión, rotación, aducción-abducción; de manera pasiva, activa y contra diferentes grados de resistencia, con el propósito de valorar la fuerza.
Para registrar la fuerza muscular se recomienda la siguiente clasificación.
1-. Ausencia de movimientos y contracción
2-- Esbozos de contracción, sin movimientos
3-. Movimientos leves, sin gravedad
4-. Movimientos contra gravedad
5-. Movimientos contra poca resistencia
6-. Fuerza normal
Es importante registrar si la debilidad afecta más a grupos musculares proximales (poliomielitis) o dístales (Guillain-Barré), y si
es o no simétrica.
Reflejos
Músculo-esqueléticos: Consisten en la estimulación con
un golpe rápido y de intensidad moderada del tendón de ciertos músculos, se recomienda explorar: plantar, aquileano, rotuliano, radial, cubital, bicipital y tricipital en las extremidades; en
niños es importante el pectoral
. La tensión provoca hiperreflexia, si es total y simétrica se considera normal, por lo que deberá evitarse la tensión en el niño, haciendo que
cuente, que haga fuerza o que observe un objeto llamativo por ejemplo.
Cutáneos: Es la estimulación con un objeto romo y con intensidad
moderada de la superficie cutánea, los reflejos más comunes en la exploración son los abdominales, cremasteriano, anal y palpebral.
Reflejos anormales: Son especialmente importantes:
• Babinskí: consiste en la estimulación de la parte externa de la planta del pie
procediendo hacia la parte interna y hacia arriba. Normalmente provoca flexión de los dedos, la respuesta patológica (en mayores de un año) es la separación de los dedos "en abanico" y la
extensión
• acentuada del dedo gordo, hacia arriba.
• Clonus: se hace estimulando manualmente, en forma intensa, la rótula (clonus rotuleano),
extendiendo el pie (clonus aquíleo) o la mano (clonus carpal); la respuesta positiva desencadena un movimiento rítmico de flexión y extensión que puede agotarse espontáneamente o al tacto.
SENSIBILIDAD
En niños, la exploración de la sensibilidad es especialmente difícil, por lo que se recomienda seguir los siguientes puntos:
a) Explicar el objetivo, el procedimiento y la forma de comunicación (respondiendo "sí o no", "igual, más o menos", "frio o caliente", o
bien, "suave o áspero" por ejemplo). Deberá estar convencido de que no se le va a lastimar.
b) Condicionamiento: que responda, viendo, de acuerdo a la forma estipulada de comunicación y al tipo de estímulo, en varias ocasiones,
hasta que comprenda el mecanismo del examen.
c) Examen en sí, con los ojos cerrados, alternando sitios y con los diversos estímulos. La exploración de la sensibilidad
incluye:
Superficial o cutánea: Comprende el estudio del tacto, dolor y
temperatura, por medio de objetos suaves (hisopo), punzantes o ásperos (alfiler o palillo), y a diferentes, temperaturas (tubos con agua fría y tibia).
Profunda o músculo-articular: Sensibilidad a la vibración, especialmente en superficies ósea y articulaciones, con la ayuda de un diapasón; y, propioceptiva, sensibilidad a la palpación
profunda de masas musculares.
La sensibilidad, especialmente la superficial, debe explotarse teniendo en cuenta la distribución de los dermatomas, haciendo el
estudio en círculo alrededor de las extremidades, con una separación aproximada de tres a cinco centímetros entre cada punto estudiado.
Las alteraciones de la sensibilidad incluyen anestesia, hipoestesia, hiperestesia, disestesia y parestesia.
Cuando haya un nivel sensorial se recomienda marcarlo con tinta para, en exploraciones subsecuentes, valorar su evolución.
SIGNOS MENINGEOS
Los más importantes son:
Rigidez de nuca: se explora con el niño en decúbito dorsal, hay resistencia a la flexión del cuello al levantarlo por la cabeza.
Brudzinsky: a) cefálico, en decúbito dorsal se flexiona la barba
sobre el pecho, provocando dolor y flexión de las rodillas, y b) contralateral, se extiende la cabeza hacia un lado y al flexionar el cuello doble la rodilla contralateral.
Kernig: En decúbito dorsal, se flexiona una pierna y rodilla en
90 grados, al flexionar el cuello se provoca la flexión de la otra pierna.
En la sección de anexos se ejemplifican algunos de los procedimientos de la exploración neurológica.
EL MANUAL NORMATIVO PARA LA VIGILANCIA EPIDEMIOLÓGICA DE LA POLIOMIELITIS Y PARÁLISIS FLÁCIDA AGUDA, es objeto de evaluación continua. Las
observaciones y sugerencias de las instituciones y de las personas implicadas en la vigilancia, se toman en cuenta para actualizarla.
Se reciben en la Coordinación Nacional para la Vigilancia Epidemiológica de las Enfermedades Prevenibles por
Vacunación.